sábado, 8 de enero de 2011

¿Existe en Venezuela un gobierno de facto?

GOBIERNO DE FACTO


I. Concepto
El vocablo gobierno de facto o gobierno de hecho se utiliza para designar aquellos gobiernos, en contraposición a los gobiernos de jure, que no tienen fundamento constitucional expreso. Es decir, los gobiernos que surgen como consecuencia de una ruptura del ordenamiento constitucional, ya sea por golpe de Estado, revolución o cualquier otro procedimiento de hecho, al margen del ordenamiento jurídico.
Los gobiernos de facto se subdividen en generales y locales. Los primeros son los que controlan totalmente el territorio estatal. Los segundos, en cambio, aunque aspiran al mismo objetivo, por la oposición de determinados grupos sólo logran controlarlo parcialmente. En esta segunda hipótesis se produce una coexistencia de un gobierno de derecho y de un gobierno de facto, cada uno de ellos tratando de imponerse sobre el otro.
Podemos citar los ejemplos de España durante la Guerra Civil de l936 y la lucha por la independencia de Argelia. En ambos casos, durante algún tiempo coexistieron sobre el mismo territorio una gobierno de iure y otro de facto, cada uno dominando una parte determinada del territorio. Al final de las respectivas luchas armadas, los gobiernos de facto terminaron imponiéndose y posteriormente se transformaron en gobiernos de iure.


II. Características
Las características principales del gobierno de facto son las siguientes: a) quebranto total y algunas veces parcial del ordenamiento constitucional; b) surgimiento de una forma innovadora de creación de normas jurídicas; c) absorción en sus manos de todos los Poderes del Estado, tanto del Constituyente como de los constituidos; d) el imperio que tal autoridad ejerce de hecho impone obediencia a los habitantes, no sólo como necesidad sino como un deber, en interés del orden; e) capacidad jurídica para comprometer al Estado en relaciones dentro y fuera de su territorio; f) su reconocimiento internacional se basa en el cumplimiento del principio de efectividad; es decir, que sea real y efectivamente obedecido como poder estatal dentro de su territorio, ya sea por aceptación expresa o tácita de los gobernados. Veamos esas características en detalle.


A. Quebranto total o parcial del ordenamiento jurídico
Todo gobierno de facto, al surgir de un hecho extrajurídico, implica necesariamente la ruptura total o parcial del ordenamiento jurídico existente. La ruptura total se da siempre en los casos de revolución. En las demás hipótesis de instauración de gobiernos de facto, como golpes de Estado, desconocimiento del ordenamiento constitucional por el Poder Ejecutivo, etc., normalmente se produce sólo una ruptura parcial del ordenamiento, por lo que la mayoría de las normas jurídicas continúa vigente.
En las revoluciones el rompimiento es total, porque los triunfadores desean cambiar radicalmente los fundamentos políticos, económicos y sociales del régimen.
En cambio, en los demás casos, la ruptura no suele ser radical, sino que tan sólo se dejan sin efecto aquellas disposiciones relativas al funcionamiento del aparato político del Estado, de manera tal que el nuevo gobierno pueda asumir plenamente el ejercicio de aquellas funciones estatales que requiere para el cumplimiento de sus fines.
Normalmente, en tales hipótesis los tribunales de justicia siguen funcionando conforme al ordenamiento derogado, por lo que la derogatoria se circunscribe, por lo general, a las normas que regulan la organización y funcionamiento de los órganos legislativo y ejecutivo.


B. Surgimiento de una forma innovadora de creación de normas jurídicas
El surgimiento de un gobierno de facto crea una instancia autónoma y novedosa de creación de normas jurídicas, pues al reunir en sus manos el Poder Constituyente, queda legitimado para dictar normas jurídicas de cualquier rango: constitucionales, legales, reglamentarias, etcétera.
Forma novedosa de creación de normas jurídicas debe entenderse en el sentido que el gobierno de facto crea nuevas normas, las cuales no son necesariamente revolucionarias ni radicalmente distintas del ordenamiento jurídico. Por lo general, sólo los gobiernos de facto que son producto de una revolución producen Derecho que transforma radicalmente el ordenamiento anterior. Por ejemplo, la Revolución Bolchevique de l9l7; la Revolución de los Ayatolas en Irán; los Talibanes en Afganistán; Fidel Castro en Cuba, para sólo citar algunos ejemplos bien conocidos.


C. Absorción en sus manos del Poder Constituyente y de los Poderes constituidos
El gobierno de facto reúne en sus manos tanto el poder originario (Poder Constituyente), como los Poderes Constituidos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Normalmente delega el ejercicio de los Poderes constituidos en otros órganos, especialmente el Judicial, por obvias razones de carácter técnico, pero jurídicamente mantiene la potestad de reasumirlo en cualquier momento. Como Poder Constituyente está legitimado para dictar normas de rango constitucional, inclusive con carácter retroactivo. Generalmente, los decretos de facto tienen rango de ley, pues como sabemos la ley constituye el acto jurídico más importante dentro del Estado moderno.


D. Sus mandatos deben ser obedecidos por todos los habitantes
Ningún gobierno puede legitimarse si no cuenta con la obediencia de sus gobernados. Esta obediencia puede ser voluntaria o bien impuesta por el temor o el uso de la fuerza. Ejercer el poder, por definición, es ser obedecido por sus destinatarios. Por tanto, el gobierno de facto debe ser obedecido por sus gobernados. Esta característica ofrece algunas dificultades, pues históricamente han ocurrido casos en que parte importante del territorio no es dominado por el gobierno de facto y, a pesar de ello, se le reconoce internacionalmente como tal.


E. Capacidad jurídica para comprometer al Estado interna
y externamente
Todo gobierno de facto, al asumir el poder, se convierte en un sujeto de Derecho, pues adquiere simultáneamente la capacidad de actuar como Administración Pública, sea como sujeto de imputación de poderes y deberes en el plano del Derecho interno, y como sujeto del Derecho Internacional.
Si el gobierno de facto gobierna pacíficamente sobre el territorio, es lógico concluir que tendrá legitimidad para ejercer las potestades que ordinariamente competen a los órganos estatales regulares, entre ellas, las de comprometer con sus actos al Estado. En el ámbito internacional la jurisprudencia de los tribunales internacionales ha reiteradamente sostenido que los actos de los gobiernos de facto obligan internacionalmente al Estado.


F. Su reconocimiento internacional se basa en el cumplimiento del principio de efectividad
Todo gobierno de facto, como lo indicamos líneas arriba, requiere que sus mandatos sean obedecidos, voluntariamente o mediante la coacción, por los habitantes del Estado. En el plano del Derecho Internacional se reconoce a un gobierno de facto cuando cumple con el llamado principio de efectividad, o sea cuando es la autoridad que efectivamente manda dentro de su territorio, por ser el poder político supremo e irresistible dentro de él.


Vocablos de referencia:
Democracia
Autoritarismo


Bibliografía:
Biscaretti Di Ruffia: Contributo alla teoria della formazione degli Stati, Giuffre. Milano, 1938.
Cattaneo, Mario: El concepto de revolución en la Ciencia del Derecho. De Palma. Buenos Aires, 1968.
Giuliano Amato: “Governo di fatto” en Enciclopedia del Diritto Romano. Giuffre. Milano, 1970.
Kelsen: La naissance de l’Etat et la formation de sa nationalité, Revue de Droit International. LGD. París, 1929.
Piovani: “Il principio d’ effetivitá” en Enciclopedia del Diritto. Giuffre Volume XIX. Milano, 1965.
Sánchez Viamonte: El constitucionalismo: sus problemas. De Palma. Buenos Aires, 1946.
Santi Romano: Scritti Minori, Volume I. Giuffre. Milano, 1950.
Schaumann: De facto Regierung en Worterbubh des Volkerrechts, I. Berlín, 1960.

Fuente: http://bit.ly/fAFc1p

martes, 4 de enero de 2011

Frenazo a la Ley de Educación Universitaria, por ahora

Una Ley de Educación Universitaria discutida de espaldas a la comunidad universitaria y defendida a ultranza por los fieles diputados oficialistas en la Asamblea Nacional ha debido ser vetada por el Presidente Chávez, quien luego de muchísimo tiempo ha dado muestras de racionalidad y, al mismo tiempo, ha realizado un llamado al debate plural en torno a una normativa legal tan importante.

La actitud del Presidente al realizar el anuncio fue sumamente correcta y lo felicito por ello. Sin embargo, la comunidad universitaria no debe bajar la guardia y ahora más que nunca involucrarse de lleno en la discusión y el debate en torno a la necesaria modernización de la universidad venezolana.

El movimiento universitario debe mantenerse en pie de lucha y defender la inclusión de todos los sectores, sin ningún tipo de distinción, en la discusión de una nueva Ley de Educación Universitaria. La universidad, pese a los viciados señalamientos que la acusan de sectarismo, permite la sana convivencia entre las distintas ideologías políticas que existen y entre quienes, como yo, no se identifican claramente con ninguna, sino que reconocemos aspectos positivos de un lado y del otro de la acera.

En la Venezuela actual, sólo en la universidad, existe esa posibilidad de sana convivencia, pese a los intentos de grupúsculos violentos de querer hacerse sentir por la fuerza, la polarización no se ha hecho sentir de forma tan profunda dentro del recinto universitario, muy a pesar del interés por arrastrarnos a la vorágine política que azota al país.

Ahora bien, como claramente lo señaló el Presidente Chávez, se abre el debate. Debemos salir a dar la cara y a defender un modelo de universidad, inclusivo y democrático, que garantice la igualdad de oportunidades y que, como establece la Declaración Universal de Derechos Humanos, la única diferencia entre todos sean nuestras propias capacidades personales.

¡Viva la universidad libre, plural y autónoma, al servicio del país y no de un proyecto político! ¡El proyecto de la universidad es Venezuela!

Francisco Javier Touceiro Rodríguez.C.I. V-17758887

miércoles, 29 de septiembre de 2010

CNE bajo sospecha.

Elección tras elección, surgen nuevas dudas sobre el proceso electoral, dudas que desmotivan a parte del electorado de participar en los comicios y que los alejan cada día más de participar en la vida política del país.

Esos temores justificados o no, alimentan el morbo de quienes buscan una salida fácil y rápida, de quienes predican que la vía es incendiar el país y acabar con la revolución a como dé lugar, antes de que sea demasiado tarde para todos. Los radicales se benefician de la actitud del CNE, que dejan mucho que desear y a más de uno con un mal sabor de boca.

2010, elecciones a la Asamblea Nacional, la oposición obtiene prácticamente la misma cantidad de votos que el oficialismo, sin embargo la diferencia en el número de diputados es totalmente desproporcionada. Adicional a esto, se anunció que los resultados se presentarían 2 horas después del cierre de las mesas, la realidad, se anunciaron 8 horas después; sin mediar ningún tipo de explicación, que subsanara las dudas que tal espera había despertado en los ciudadanos que horas antes habían acudido a ejercer su derecho al sufragio.

Finalmente se ofrece el primer boletín, con datos incompletos. El voto lista, el número de diputados por estado, salvo algunas excepciones y la votación al Parlamento Latinoamericano. Posteriormente se publican en internet, nuevamente incompletos y con constantes modificaciones, nuevamente sin ningún tipo de explicación para el electorado.

El día de ayer 28 de septiembre, se impugna el resultado del circuito plurinominal 5 de Carabobo y se anuncia la impugnación del circuito plurinominal 3 de Bolívar, en los que se eligen 6 diputados, 3 en cada caso. Se alegan diversas irregularidades entre el voto lista y el voto nominal y una supuesta sumatoria de más del 100% en el voto nominal, cuestión que es normal en el caso de los circuitos plurinominales, pero que no es del conocimiento público. La decisión del CNE, en lugar de explicar la situación y aclarar las dudas del electorado, fue la de eliminar los porcentajes en el voto nominal, sembrando aún más dudas en la transparencia del proceso y la confiabilidad de los resultados.

Las anteriores situaciones, son solo algunos ejemplos de irregularidades que comete el propio árbitro, todo sin contar, la imposibilidad de una auditoría independiente al REP, las denuncias de multicedulación y algunas otras fallas que empañan la credibilidad del CNE.

Me pregunto en ocasiones, si no es una situación premeditada por parte del propio gobierno en conjunto con el CNE para fomentar la radicalización de sectores de la oposición, al sembrar serias dudas sobre la viabilidad de una salida electoral a la crisis del país. Radicalización esta que beneficia ampliamente al sector oficial, que se alimenta del conflicto y la polarización, sembrando su mensaje de odio y división entre los venezolanos.

Es necesario, que como ciudadanos exijamos el nombramiento de nuevas autoridades electorales, que realmente sean imparciales y fomenten la confianza de todo el país. Un CNE que haga respetar la ley y que atienda las inquietudes de la ciudadanía fomentando la confianza y a su vez la participación ciudadana en los procesos electorales y en la vida política del país.

Francisco Javier Touceiro Rodríguez.C.I. V-17758887

martes, 27 de abril de 2010

Un reclamo justo, pero extemporáneo.

La petición del ex precandidato al Circuito 2 del Estado Miranda, Carlos Vecchio, como es bien sabido por todos, sucumbió ante la candidata María Corina Machado en las primarias del pasado domingo 25 de abril.

Luego de este hecho, se ha presentado una diatriba en torno a que Vecchio debería ser el suplente del Preso Político postulado como candidato a este circuito y no Ángel Ojeda como decidió la Mesa de la Unidad. Una petición totalmente justa y apegada a la realidad, ya que es mayor la legitimidad que tiene el miembro de Voluntad Popular a la que posee la persona seleccionada por los cogollos de la oposición.

Sin embargo, la solicitud está totalmente fuera de lugar, ya que se presenta como se dice en el argot popular “agarrando aunque sea fallo”, es decir, como perdió las primarias, pues ahora si crítica la elección de Medina, entonces cabe la pregunta ¿Por qué no cuestionó la decisión desde un principio al ser anunciada por la Mesa?

La decisión de la Mesa fue producto de un acuerdo entre la cúpulas de dos de los principales partidos, AD y UNT, lo que le abrió el camino a María Corina Machado para conquistar la victoria en las primarias. Uno de esos acuerdos que nadie comprende y que no existe claridad en cuales fueron los parámetros para llevarlos a cabo.

Lamentablemente, se le ven las costuras a un sector de la oposición, por no decir toda. El movimiento de AD le garantiza que Medina sea diputado, para todos es claro, que Simonovis no podrá ser inscrito como candidato y allí radica el meollo del asunto, el negoción de Ramos Allup, que de gafo no tiene nada, este gran estratega, zorro viejo de la política.

Los presos políticos son una parte importante del discurso de la dirigencia opositora, pero a la hora de la chiquita, declaraciones como las dadas por el mandamás de AD esta mañana en un programa televisivo, demuestran que no es más que un negocio político, conseguir nombrar a tus fichas como suplentes de Presos Políticos, asegurando que estos a fin de cuentas serán diputados.

Francisco Javier Touceiro Rodríguez.
C.I. V-17758887

martes, 16 de febrero de 2010

Expresarse es más difícil.

En América Latina la situación de la libertad de expresión es sumamente delicada, en un considerable número de países observamos fuerte presión sobre la labor de los medios de comunicación, vemos como ejecutivos opresores intentan controlar los contenidos emanados por dichos entes, a través de rigurosas leyes que han sido sancionadas en varios países como Venezuela, Ecuador o Argentina. Despertando las airadas críticas de quienes como yo, consideramos a la libertad de expresión un derechos humanos fundamental, ya que no solo nos permite expresarnos y decir lo que pensamos o denunciar lo que consideramos está mal, sino que a su vez es garantía del derecho humano a estar bien informados acerca de lo que pasa en nuestro entorno.

Es así como en los últimos años se han recrudecido los ataques contra la prensa, cierre de medios de comunicación, canales de televisión, emisoras de radio o revistas. En la misma línea la violencia contra periodistas se ha elevado fuertemente y Latinoamérica ha pasado a ser el segundo continente más peligroso para el ejercicio del periodismo en cuanto a número de asesinatos, solo superado por Asia. A su vez, los ataques y agresiones contra los comunicadores sociales son auspiciados a través de los discursos violentos e irresponsables de las cabezas de gobierno en el continente, lo cual exacerba aún más el clima de hostilidad contra los periodistas.

Expresarse en las Américas es cada día más difícil, el hostigamiento contra la prensa que se ha venido desarrollando en los últimos años comienza a mostrar sus frutos, medios de comunicación blandengues, que lejos de cumplir con su rol, se prestan como cómplices en regímenes tendientes al autoritarismo y al control total de la sociedad en sus formas de expresión.

Sin duda, hace falta un cambio en los medio de comunicación, pero no el cambio que estamos viendo, hace falta un verdadero compromiso con la ética del periodismo. La prensa debe ser el fiel reflejo de lo que pasa en las sociedades, no el reflejo de grupos políticos o económicos con fuerte influencia debido al poder que ostentan. Los medios de comunicación deben ser eso, medios de expresión de las carencias y necesidades del pueblo, deben ser el reflejo de lo bueno y lo malo que pasa en nuestras sociedades, alejados de cualquier interés de grupo particular alguno.

Es así como debemos levantar nuestra de voz de protesta y clamar por medios de comunicación realmente libres e independientes, que cumplan con su verdadero rol, que es informar, veraz y objetivamente, e igualmente fungir como espacios recreativos para la población. En de vital importancia que los medios de comunicación tomen conciencia de lo que puede generar los contenidos emanados por los mismos. Podemos recordar el caso de Ruanda donde el irresponsable manejo de los medios derivo en una cruenta guerra civil de la que todos conocemos sus terribles consecuencias.

Debe ser un compromiso de todos, trabajar por espacios sanos de intercambio de ideas e informaciones, nosotros como ciudadanos debemos exigir respeto y tolerancia. Los gobiernos deben garantizar el libre ejercicio del periodismo así como el acceso sin restricciones a la información pública, que es la principal y más importante fuente de noticias para una sociedad.

Ninguna limitación a la libertad de expresión puede ser concebida en un estado democrático, los medios son el vehículo de la libre expresión y por ende ninguna presión o limitación a su actividad puede ser permitida.

Francisco Javier Touceiro Rodríguez.
C.I. V-17758887

jueves, 11 de febrero de 2010

Un Movimiento Inconsistente.

La realidad actual del país exige contundencia y compromiso, constancia y consistencia en lo que se defiende o al menos se dice defender. En ese sentido girará este artículo. El Movimiento Estudiantil venezolano, contrario a las políticas del gobierno del Presidente Chávez, busca la paz, la reconciliación y el diálogo entre los venezolanos, todo esto enmarcado claro esta y como es bien conocido dentro de la No Violencia Activa.

Es así como vale la pena, recordar la labor de algunos movimientos estudiantiles pasados, como por ejemplo la Generación del 28, que surgió en medio de un régimen de represión y combate a la disidencia por vía de los cuerpos de seguridad. En aquel caso, el despertar de los estudiantes, desencadeno un movimiento nacional que sentó las bases para la instauración de la democracia años más tarde y cuyos dirigentes figuraron como máximos representantes de ese nuevo sistema de gobierno.

En la actualidad, el panorama si bien no se asemeja al del 28 en cuanto al nivel y la brutalidad de la represión, si es bastante delicado, ya que de forma lenta pero segura, se han venido coartando los derechos de los ciudadanos. En una especia de dictadura sofisticada, con guante blanco. Aunado a esto la situación general del país es de crisis, el sector eléctrico al borde del colapso, la inseguridad desbordada hace de las suyas a sus anchas sin que exista autoridad alguna que pueda controlar ese terrible flagelo, el racionamiento de agua que atenta contra la calidad de vida de los venezolanos, el alto costo de la vida, las constantes agresiones contra la empresa privada, junto con los elevados índices de corrupción a todos los niveles, conforman el contexto de la Venezuela actual.

Los estudiantes protestan por períodos, cada cierto tiempo los vemos salir y hacer lo que muchos no se atreven, lo cual tiene un profundo mérito y por ello se han ganado el alto nivel de credibilidad con el que cuentas. Sin embargo no todo son rosas, la falta de consistencia de estas expresiones de descontento popular, solo producen frustración dentro de la propia población universitaria, no por el tema del cortoplacismo, sino por la carencia de resultados visibles y tangibles de estas acciones, más allá de estudiantes, muertos, heridos o detenidos.

Las protestas estudiantiles están totalmente sustentadas por la tétrica situación que vive el país, pero las mismas carecen de objetivos y resultados claros. En este último caso, el detonante que lanzo de nuevo a las calles al Movimiento Estudiantil fue la salida del aire por segunda vez de RCTV. Esto detono las protestas, sin embargo no fue lo único, ni el principal motivo de las mismas, ya que existen problemas que impactan de forma más directa al ciudadano de a pie, que el simple hecho de tener un canal menos de televisión. Esto visto, desde la idiosincrasia del venezolano. Ya que obviamente la salida de un canal de televisión del aire va en detrimento de la libre expresión, tanto de periodistas como de ciudadanos, así como una violación del derecho a estar bien informados, como también una fuente menos de entretenimiento. Pero eso ya daría para otro artículo, que quizás me anime a escribir.

En conclusión, las protestas estudiantiles parecen ser una vía de desahogo ante la situación del país, pero que terminan causando más ahogo, o como dije anteriormente frustración dentro de la propia población universitaria, ya que no generan un impacto contundente que derive en decisiones del gobierno que busquen solución a los problemas que los llevan a la calle. Normalmente pasan una o dos semanas, cinco o seis actividades y el empuje y el esfuerzo se desvanecen. Se requiere de manera urgente y necesaria, un compromiso real de cambio y una mayor consistencia, que los mensajes perduren en el tiempo y que no veamos a un movimiento intermitente que protesta cada cierto tiempo y que ya la sociedad se está acostumbrando a que aparece y desaparece sin pena ni gloria.

A manera de cierre pregunto: ¿Es qué acaso las causas que motivaron al estudiantado a salir a las calles ya no existen, se desvanecieron o se resolvieron?

Francisco Javier Touceiro Rodríguez.
C.I. V-17758887

viernes, 18 de septiembre de 2009

Carta del Prefecto de la Ciudad de Caracas, desde la Cárcel de Yare III.

A mis compañeros de trabajo de la Alcaldía Metropolitana hoy castigados por el solo hecho de exigir derechos laborales. Encerrados entre rejas, en una de esas cárceles pavorosas de la que todos sabemos los riesgos que corren, les envío mi afecto, mi abrazo y mi solidaridad. Quisiera que todos nuestros compañeros que no están entre rejas, velen por los familiares de los detenidos de antes y de ahora.

Tengo fe en Dios, se que todo lo que he venido haciendo es buscando lo mejor para la gente que lo necesita. Nuestra lucha es por los más necesitados y debemos tener fuerza por aquellos que no son aptos para emprender caminos de justicia, en libertad y democracia.


Uno de los dones más preciados del ser humano es la libertad y no podemos desmayar por el bien de nuestros seres queridos. Estoy detenido y no deseo esto para ningún ser humano de bien.


A mi compañero de lucha Oscar: podrán apresarlo, pero no podrán acallar su voz. Estará retumbando en los cerebros de quienes pretenden ser sus esbirros.


Mi mensaje a todos los Venezolanos. Solo les pido mantenerse unidos, no dejen que la miseria de algunos los atormenten, busquen la manera de hacerles entender a los que hoy no logran ver, que ellos también serán presa de su indiferencia. Aprovechen la libertad para defender la de los otros, que al final será la libertad de ustedes. No esperen que vengan a buscarlos.


Debemos todos tener esperanzas que vendrán tiempos mejores, pero por desgracia algunos no entienden que la lucha requiere de gran resistencia y ética.


A los compañeros líderes políticos de la unidad y de la sociedad civil les digo que el pueblo sigue esperando que le guíen. Logro ver un nuevo despertar. Con el afecto de siempre y un fuerte abrazo.


Richard Blanco Cabrera

(Preso político)

viernes, 11 de septiembre de 2009

11/09/2001. 8 años de la barbarie fundamentalista.















Definiciones Urgentes.

Ante la situación actual del país, muchos se preguntan ¿Qué hacer? ¿Cuál es el camino a seguir?, una pregunta que se repite a lo largo y ancho del país, todos esperan una guía para actuar, una estrategia a seguir.

En lo particular tengo mi respuesta clara y acerca de eso versará este artículo, que humildemente redacto el día de hoy, a 8 años por cierto, de los terribles atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos.

Bien, prosiguiendo con lo que les comente anteriormente, ¿Qué hacer?, lo fundamental es protestar, mantener la protesta activa y en la calle ante los atropellos del gobierno nacional, no retroceder, no ceder espacios, no caer ante las presiones del gobierno. El camino a seguir es la lucha pacífica y cívica, una lucha por la defensa de nuestros derechos constitucionales, civiles y políticos, una lucha por la libertad.

Una lucha que debe ser coherente y organizada, hoy leía una cita del escritor francés Denis Diderot: “No basta con hacer el bien: hay que hacerlo bien”, más apropiada imposible, para la situación actual, en donde cada quien lucha por su lado sin coordinación, ni unión. Cuando se meten con los buhoneros, salen los buhoneros, cuando agreden a damnificados, solo salen los damnificados, cuando persiguen periodistas, solo salen periodistas y un escueto grupo de la sociedad civil y así podemos seguir dando ejemplos. Estos reflejan la división de los venezolanos, cada quien defiende lo suyo, pero si al de al lado, le pasa algo, que vea como resuelve.

Ante este panorama es necesaria, la verdadera unidad, todos luchando por una misma causa, un país donde quepan todos, un país inclusivo, un país libre. Para ello es fundamental que las ansias de protagonismo y los intereses personales, sean sacrificados por el bienestar colectivo, es imperante, el esfuerzo mancomunado en pro de recuperar la libertad y el respeto a los derechos humanos y políticos de todos y cada uno de los venezolanos.

En este sentido y como he escrito anteriormente, es necesaria la alianza entre todos los sectores del país: partidos políticos, ong´s, gremios, estudiantes y sociedad civil en general. Un consenso de país que no es fácil de lograr, en una sociedad que es de pensamiento plural, pero cuya prioridad debe ser Venezuela y de allí, teniendo claro que la prioridad es el país, es mucho más fácil el aglutinamiento de seguidores y el fortalecimiento de la unidad.

Esa es la vía que creo adecuada en la actual coyuntura que vivimos. Sin embargo, existen otras alternativas y otras estrategias que se han planteado y que se manejan en la opinión pública, las elecciones a la Asamblea Nacional, aquí me detendré un buen rato a esgrimir mis objeciones a esta vía y mi falta de optimismo ante la misma.

En primer lugar, hace escasas semanas se aprobó la Ley Orgánica de Procesos Electorales, que trae dos perlitas fundamentales: la primera, la sobrerrepresentación de las mayorías, con que se come eso, la agrupación política que gane las elecciones, supongamos que hipotéticamente el partido político A saca 50.01%de los votos obtendría el 85% de los curules, es decir en nuestra Asamblea Nacional de 167 escaños, obtendrían 142 diputados, en lo que representa una mayoría abrumadora y aplastante, muy similar a la existente en la actualidad; la segunda es la potestad que tiene el CNE, de modificar arbitrariamente a su criterio la conformación de los circuitos electorales, situación extremadamente grave, a través de la cual, se pueden combinar parroquias y/o municipios a fin de conquistar espacios que en la actualidad les son ajenos.

Adicionalmente, quien hemos trabajado en procesos electorales o estudiado el sistema electoral en Venezuela, sabemos y no es cosa nueva, las irregularidades y vicios de los cuales goza el mismo, una situación de vieja data, tradición heredada de la cuarta, repotenciada y modernizada en la quinta, si es que existe diferencia entre ambas.

Desde el Registro Electoral Permanente, con severos vicios e irregularidades, producto de las cedulación desenfrenada y descontrolada de ciudadanos, que permite la multiplicidad de identidades, así como la agrupación de miles de electores en una misma dirección, entre otras irregularidades menores, pero que en conclusión, generan una gran cantidad de “dudas razonables”, acerca de la idoneidad de ese padrón electoral.

Luego vamos al tema de la campaña electoral, que como es costumbre, es una salvajada en este país, los gastos en publicidad electoral son descomunales, más allá de esto y lo más grave aún, es la desproporción de la misma, la maquinaria oficialista, forra de publicidad las principales ciudades del país, usa ilegalmente los organismos e instituciones públicas con fines electorales, funcionarios públicos igualmente hacen proselitismo político pese a la prohibición legal que se los impide, mientras tanto el árbitro si es que se puede llamar así, se contagia con el nombre de la esquina en donde se ubica y pajarea durante toda la campaña, haciéndose la vista gorda, ante las irregularidades que normalmente suceden en las mismas.

Pasamos a las garantías del proceso electoral, auditorías antes, durante y después del proceso electoral, irregularidades que se repiten en cada proceso, extralimitación de funciones del plan república, propaganda política en los centros el día de la votación, intimidación en centros electorales por grupos oficialistas y un cuasi infinito etcétera, a los que el CNE nunca responde.

A todo aquel caldo de terror, en el que cocinan el guiso legislativo, debemos sumar, las actuaciones que seguramente emprenderá el funcionario más fantasmagórico de la actual administración, un señor que solo aparece para inhabilitar políticamente a ciudadanos, casualmente, en su abrumadora mayoría pertenecientes a la oposición política.

Luego de todo esto, que en un país decente no debería preocuparnos, o por lo menos no tanto, viene el tema de las candidaturas, algo bastante álgido y en donde a los partidos les falta mucho por madurar. Es estrictamente necesaria la presentación de candidatos únicos, que recojan el sentimiento de unidad nacional, no que sean el fruto de peleas internas de los partidos o entre los partidos o que surjan por imposición. Deben ser candidatos únicos en el sentido que exprese anteriormente en este artículo. Lo de tarjeta única o alianza perfecta, se lo dejo a los partidos a su libre criterio y decisión.

A pesar de todo lo expuesto anteriormente, no rechazó la vía electoral, dirán que soy tonto o que me volví loco. Sin embargo, no es así. Si decidimos, todos, ir a las elecciones el primero que estaré allí soy yo, pero eso sí, vamos y vamos con todo y con todos. Si en definitiva queremos ir a las elecciones, debemos ponernos a trabajar desde ya en ese tema, comenzando por exigir al Consejo Nacional Electoral, que cumpla con su trabajo de ente rector de los procesos electorales y que mantenga la imparcialidad, como es su obligación, que funja en definitiva como lo que es, un árbitro.

Trabajar duro y con todo en pro de esa meta, que debe ser ganar las elecciones, a la par de las exigencias institucionales que deben tener continuidad y seguimiento constante, se debe realizar un trabajo de hormiguita, a lo largo y ancho del país, recorriendo y pateando barrios y calles, organizando la defensa del voto, informando a la gente de la propuesta de país alternativa, llevando propuestas a las comunidades y oyendo sus necesidades y sugerencias, educando acerca de la importancia del voto como vía de expresión popular y por consiguiente fomentando la participación masiva de la población en esas elecciones.

La meta debe ser contraponer un proyecto distinto al actual, recuperando espacios y difundiendo el mensaje del cambio, cuerpo a cuerpo en contacto directo con la ciudadanía. Palpando el sufrimiento, las necesidades y carencias de la población. Expresar de manera franca, sincera y llana, el mensaje de que un país distinto es posible, ni la cuarta, ni la quinta, un nuevo país, basado en nuevos principios, fundado en nuevos ideales, donde disentir no sea un delito, donde el respeto a la Constitución no sea un sueño, donde la voluntad popular se respete, donde todos seamos iguales.

Ese es el mensaje y esa es la estrategia a seguir. Y ojo, como se puede observar, mi visión del camino y la ruta a seguir, es distinta a la electoral, en cuanto a que no es la prioridad, pero ambas vías pueden ir de la mano y conseguir el objetivo que es la reedificación de un país que en la actualidad se encuentra en ruinas y que día a día, van desvalijando sin pudor. La protesta coherente, continua y organizada, es necesaria para hacer presión sobre el gobierno y arrinconar sus pretensiones autoritarias, minando el camino a nuevas escaladas. Sin embargo, son importantes esas tres palabras, coherencia, continuidad y organización, sino caemos en la protesta aislada y circunstancial de siempre, que lo que hace es crear frustración y cuyos dividendos son nulos.

Repito la frase que cite anteriormente, “No basta con hacer el bien: hay que hacerlo bien” Denis Diderot.


Francisco Javier Touceiro Rodríguez.
C.I. V-17758887