Golpe de estado, desestabilización, magnicidio y la infaltable reelección. El repetido y desgastado modelo revolucionario ideado por el chavismo en Venezuela. La permanente conspiración, que siempre está allí, latente al acecho; sirve de excusa perfecta para radicalizar las medidas de los autodenominados gobiernos progresistas, que yo más bien llamaría regresionistas.
En Venezuela somos expertos en este tipo de políticas, cada cierto tiempo, aparecen denuncias fantasmagóricas acerca de posibles golpes de estado, intentos de magnicidio y pare usted de contar; siempre se monta una alharaca y un circo tremendo alrededor de la denuncia, pero hasta allí llega, nunca se investiga a fondo, solo se realiza la denuncia, igualmente las supuestas pruebas que se han presentado en contadísimos casos son en realidad ridículas y carentes de sustento real, en la última oportunidad que se denuncio un plan desestabilizador, la gran prueba fue una llamada telefónica, grabada de por si ilegalmente, cabe acotar, por ahora, ya que el chavismo más recalcitrante presiona para que en la reforma del COPP se incluya la legalización de las grabaciones, obligando a las compañías telefónicas a grabar a sus clientes y entregar las mismas al Estado. La privacidad en este caso quedaría como una palabra carente aplicación práctica.
Pero bien, volviendo al tema de la llamada, presentada como prueba fundamental del plan conspirador magnicida, resulto ser un chiste, el militar retirado Huizi Clavier, efectivamente hablaba vía telefónica con una persona no identificada, acerca de la situación actual del país, como cualquier ciudadano en ejercicio de su libertad de expresión, expresando su descontento y clamando por una salida a esta grave crisis que atraviesa nuestro país.
Todo lo anterior, se ha repetido mil y una veces, en nuestro país. Hoy se repite una vez más, esta vez en uno de los gobiernos teledirigidos desde Venezuela, se trata de Honduras, nación centroamericana, cuyo mandatario, Manuel Zelaya, en un ambiente de total incertidumbre y desorden ha denunciado un plan conspirativo de las fuerzas militares en su contra, destituyendo al Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas hondureñas y teniendo que enfrentar la renuncia de su Secretario de Defensa, la mencionada situación se presenta a escasos días de la realización de una consulta popular, en torno a la tan extendida a nivel de las Américas, reelección del Presidente de la República.
El discurso desgastado, la falta de eficacia y productividad, mezclado a la penuria en la gerencia pública y los altos índices de corrupción, han llevado a los gobiernos regresionistas al fracaso estrepitoso de su propuesta; ni en la actualidad, cuando el capitalismo atraviesa una fuerte crisis, la idea de socialismo “bananero” del socialismo del siglo XXI, ha logrado imponerse o abrirse paso como nuevo sistema imperante.
El discurso populista, encantador de serpientes, que esgrimen los gobiernos “socialistas” de la región, se centra en las poblaciones más desposeídas y marginadas del poder durante muchos años, en diversos países del continente, aprovechándose de esta situación, prometen como en Venezuela villas y castillas, idean slogans, como “Todo el poder para el pueblo”, que cada día son más alejados de la realidad. Lo que no entienden los gobiernuchos que tenemos, es que se puede engañar y mentir, pero la mentira y el engaño tienen pisadas cortas. Y el solo hecho de que el pueblo, el soberano, sea la pieza central de todos los discursos, no satisface las necesidades más elementales de los pueblos. Con palabras el pueblo no come, ni tiene más poder adquisitivo, mayores índices de seguridad personal o mejor acceso a los servicios básicos.
Con palabras se enamora, pero como todo en la vida nada es eterno, si enamoras prometiendo y tus promesas no se cumplen, pronto ese amor llegará a su fin. Esta situación se está comenzando a presentar en el punto neurálgico, de este tumor populista, aquí en Venezuela. Diez años de promesas incumplidas, diez años de miseria, diez años de corrupción, diez años de jugarretas sucias, diez años de desidia.
Volviendo al caso hondureño, todo cuadra muy bien, el valiente Presidente, descubre el plan conspirador, lo denuncia y lo enfrenta a capa y espada, llevando consigo a sus ingenuos seguidores, quienes creen que están en plena gesta heroica, defendiendo a la patria del enemigo externo, cuando no saben que están favoreciendo al enemigo interno, que es mucho más peligroso y representa una real amenaza a las vidas y al futuro de los pueblos americanos.
El enemigo externo, pudo haber existido en tiempos pasados, cuando el gigante del norte tan maniatado actualmente, cometió graves errores, que aún en la actualidad, causan graves distorsiones en las sociedades latinoamericanas, siendo la coartada perfecta, como mencione al principio de este artículo, para radicalizar su accionar como gobierno y arremeter contra todo cuanto se les ocurra, a fin de aferrarse cual parásitos en el poder.
Ya terminando mi análisis, al Señor Zelaya, en la actualidad, no le sirven de nada los petrodólares con que la revolución chavista, financia su gobierno. Con pocos años en el poder, no ha podido acabar con el sistema de instituciones, autónomas e independientes que hacen vida en la nación centroamericana y garantizan el sano funcionamiento de la democracia en ese país. Ante tal situación, el Presidente Zelaya, deberá rendir cuentas y explicar en forma clara y precisa, todo el alboroto que ha formado, deberá presentar pruebas, si es que las tiene, y realizar la denuncia correspondiente, a fin de que se investigue profundamente el supuesto complot en su contra, para de esta manera comprobar si realmente existe o no. Así actúa un gobierno serio, denunciando con pruebas en mano y sometiendo las mismas a la investigación de un aparato judicial independiente, que determine si se ha cometido algún ilícito o no.
Francisco Javier Touceiro Rodríguez. C.I. V-17758887
Aquí hay plena libertad de expresión. Aquí hay exceso de libertad de expresión. Aquí no se cercena la libertad de expresión. Estas son algunas de las frases exclamadas por diversos voceros gubernamentales en los últimos días, en defensa a la decisión expresada ante del país del Presidente Chávez, de revocar la concesión a la televisora privada Globovisión. Uno de los más desafortunados comentarios provino de boca del Ministro del Poder Popular para las Relaciones de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, quien afirmo tajantemente que Venezuela es el país con mayor libertad de expresión en el mundo.
Una declaración que no puede ser más falsa. La presión ejercida por el Presidente y el Alto Gobierno a los medios de comunicación, se remonta a los sucesos de abril de 2002, donde para los personeros del gobierno los mismos, tuvieron un importante papel en la planificación y desarrollo, del “golpe cívico militar”, que destrono del poder a la revolución bolivariana por algunas horas. De allí en adelante, se apretaron las tuercas en torno al tema, durante algún tiempo circularon diversos borradores de la famosa Ley Resorte, hasta que el 7 de diciembre de 2004, fue aprobada por la Asamblea Nacional, el tan polémico instrumento legal, que comenzó a poner coto a la libertad de expresión, con un intervencionismo pleno del estado en las políticas comunicacionales. La famosa “hegemonía comunicacional” ideada por Andrés Izarra, ex Ministro de Comunicación e Información y actual Presidente de Telesur, se comenzaba a gestar. Muchos medios han sido sancionados desde entonces, de manera discrecional se aplica la ley, a través de un supuestamente imparcial Directorio de Responsabilidad Social. Por otro lado, tenemos a CONATEL, el ente encargado de velar por el uso responsable del espacio radioeléctrico, son quienes administran las concesiones y regulan su funcionamiento, más de una vez hemos observado en Aló Presidente, el desfile de innumerables directores de este ente, y no solamente presenciar el programa sino recibir órdenes directas del Comandante. Ya esta bueno de tal medio, espero que tomes decisiones pronto, no podemos permitir que hagan lo que quieran, son ejemplos de cómo se comunica delante del país entero, el Presidente de la República a la Directiva de CONATEL. Casualmente luego de estos “jalones de oreja”, aparecen visitas de funcionarios de CONATEL, a los distintos medios, notificando la apertura de procesos administrativos sancionatorios, multas mil millonarias, entre otras medidas que buscan ahogar y coartar la libre expresión en nuestro país.
Ahora bien, analizando la situación de los medios en Venezuela, hay que reconocer la total parcialización de los mismos, a favor de uno u otro sector. Si miramos la prensa pro oficialista, pues observamos una tendencia totalmente parcializada a favor del gobierno, en los periódicos, radios, canales de televisión y demás medios informativos, no hay espacio para la crítica ni para el debate de ideas, salvo contadas excepciones. En estos medios no hay inseguridad, la inflación -que es lo único que reconocen- no es culpa de ellos al contrario, esta se mantiene debido a la actitud “vende patria” de los empresarios ultra derechistas que buscan atentar contra la revolución y contra los intereses del pueblo. Por otro lado las protestas sociales no son transmitidas, ni cubiertas por los equipos reporteriles de estos medios y en los extraños casos en las que son atendidas, se intentar sacar de contexto y buscarle el lado político al asunto, para restarles legitimidad y credibilidad.
Por el otro lado, la prensa opositora. Así tal cual, sin aspavientos, se opone totalmente a las políticas gubernamentales, crítica severamente los fondos y las formas. Pero tiene una pequeña diferencia, acepta la crítica, busca las distintas ópticas e intenta acceder a todas las fuentes. Cabe destacar que en casos como Globovisión, el acceso a la fuente oficial, es una tarea titánica, por no decir imposible. Son normalmente impedidos de cubrir acto oficial alguno, de cualquier índole.
Viendo esta situación hay que hacer una aclaratoria. 1998 Chávez candidato, muchos decían ya era Presidente antes de las elecciones, eso ya estaba cantado se oía. Pero lo importante no era eso, lo importante es que era apoyado por todos los sectores del país, empresarios, obreros, estudiantes, políticos, medios, artistas, intelectuales, todos habían apostado a la propuesta de Chávez. En el andar de su gobierno, él mismo, fue perdiendo a muchos de esos sectores, comenzó la oposición a Chávez cuando este lanzo aquel decreto 1011 en el sector educativo y salieron las madres con el famoso “con mis hijos no te metas”. Así continuo avanzando y siguiendo su camino propio; muchos de quienes lo habían apoyado pensaban que iba a ser un individuo que podrían manejar fácilmente de acuerdo a sus intereses. Esta situación, aunado a los malos manejos de parte del gobierno en muchos aspectos, acabó con la luna de miel y desencadenó en una férrea batalla política.
No supo aprovechar aquel apoyo del conglomerado de la sociedad, allí fracasó estrepitosamente. Los medios de comunicación de desligaron y comenzaron a criticar abiertamente su gestión, la respuesta de Chávez no pudo ser peor. A las críticas, las descalifico por completo y atacó fuertemente a los medios, comenzando la diatriba existente hasta nuestros días.
Hace poco en una charla en la universidad, a cargo de Vladimir Villegas, de la cual solo pude escuchar el final, me pareció sumamente interesante una reflexión de este amado y odiado periodista, para entender la realidad actual del medio, el decía, palabras más, palabras menos, que no se puede exigir un periodismo 100% objetivo, que eso era una utopía, una gran mentira, una falsedad, relataba que como seres humanos, somos seres sociales, somos seres subjetivos y que al momento de redactar una reseña o escribir un ensayo o columna, era imposible no reflejar nuestra postura subjetiva ante determinados temas que nos tocan. Por lo tanto expresaba que no era posible un periodismo totalmente objetivo, sino más bien un periodismo equilibrado, honesto.
En este aspecto estoy totalmente de acuerdo con Vladimir, al igual que en otro aspecto, este inteligente personaje, le ha hecho un llamado al Presidente Chávez a que abra los medios oficiales a la crítica, a la denuncia, a la protesta, llamado que no ha sido oído por el radicalismo imperante en muchos círculos del gobierno. En casos como este, es donde dudo de la inteligencia del Presidente, lo digo, porque más que acallar a un medio de comunicación, se debe buscar, que es lo que origina que ese medio de comunicación actúe de la forma beligerante en que lo hace, y al realizar esa búsqueda, si se hace con honestidad, encontrar esos factores, reconocerlos, estudiarlos y tomar medidas, como las que en este caso plantea el mencionado periodista. Si esto sucediera, el gobierno desmantelaría el accionar del medio en cuestión, bajaría los ánimos y daría vicios de tolerancia democrática, que le caerían como anillo al dedo, desmontando la tesis de que es violador de los derechos civiles y políticos de los venezolanos.
Sin embargo y ya alejándonos de supuestos, hablemos de la realidad. El gobierno oculta lo inocultable. Intenta tapar el sol con un dedo. Pero eso no es efectivo, cada días son más los reclamos, más las protestas, más las denuncias y menos la atención que estas reciben, lo cual va haciendo hervir el descontento social. Y quien más que Chávez, sabe lo peligroso de esta situación.
El discurso no se corresponde con la realidad, hay libertad de expresión, pero si hablas, atente a las consecuencias, hay libertad de expresión, pero se persigue a los medios y se abren procedimientos absurdos e infundados, como en el caso del sismo anunciado en primicia por el canal Globovisión. Hay libertad de expresión, pero se amenaza de antemano a un grupo de intelectuales, que vendrán próximamente al país a una conferencia internacional, de que pueden ser expulsados, si emiten juicios contrarios o son críticos al gobierno. De igual forma, acosan a la ONG CEDICE, responsable de la organización de dicho evento, citando a sus directivos a una interpelación en la Asamblea Nacional y realizando una profunda investigación a las fuentes de financiamiento de la misma.
Así es el común accionar del gobierno, cual patota de antisociales, amenazando, haciendo y deshaciendo a sus anchas. Sin respuesta aparente enla sociedad. Sin avizorar, que a veces los conflictos sociales, o como se les conoce estallidos sociales, surgen de repente cual erupción volcánica.
Francisco Javier Touceiro Rodríguez. C.I. V-17758887
En el programa “Dando y Dando”, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión, Carlos Lanz, advirtió sobre la posible muerte de militantes opositores durante marcha, para culpar al Gobierno Nacional. Un supuesto investigador, relata en compañía de Aristóbulo Istúriz, su irresponsable hipótesis, acerca de la “Gran Marcha Nacional de Universidades” convocada para este miércoles 20 de mayo, en rechazo a la reducción del 6,7% del presupuesto destinado a las universidades públicas del país.
El mencionado personaje, impunemente acusa sin prueba alguna, que la oposición está detrás de todo un macabro plan orquestado para derrocar al líder supremo, a la especie de ayatolá Hugo Chávez, relata todo es una estrategia de “golpe suave”, y que dichos muertos serán el punto de partida para la ejecución del mismo, que según él, busca el asesinato del Presidente.
Como es costumbre los voceros oficiales e invitados a los diversos programas, que se transmiten en el supuesto “canal de todos los venezolanos”, esgrimen serias acusaciones en contra de los sectores opositores, calificándolos de forma perenne de conspiradores, terroristas, asesinos, fascistas y demás adjetivos que se le ocurren.
Sin prueba alguna, semana a semana develan supuestos planes conspirativos, que buscan acabar con el mandato celestial del Presidente. Cada plan es más insólito y ridículo que el otro, todos buscan el asesinato del jefe o en su defecto defenestrarlo del poder, para que la burguesía capitalista vuelva con sus tentáculos a oprimir al pueblo, negándole sus derechos fundamentales.
El sector oficialista sueña e imagina a diario al fantasma de la conspiración y del golpe, quizás por la naturaleza del jefe del estado, experto en ese tema. Sin embargo, no es una situación casual, todo pasa por algo, este continua “amenaza” al orden constitucional, es la excusa perfecta para la radicalización de las medidas que emanan del gobierno, tales como las amenazas a la libertad de expresión, la eliminación de la propiedad privada, la confiscación de los derechos políticos de los ciudadanos y demás atropellos que se cometen desde todos los niveles del gobierno.
Así se maneja el gobierno en Venezuela, hagamos memoria, ¿Cuánto tiempo lleva el gobierno nacional lanzando denuncias de supuestas conspiraciones en su contra?, luego de responder a esa pregunta, hagamos otra, ¿Cuál de esas denuncias ha sido profundizada?, como que ninguna ¿No? Pues efectivamente, decenas de denuncias que se lanzan a la opinión pública y allí quedan, como discursos incendiarios, de víctimas, ante la arremetida imperial, por medio de sus interlocutores los opositores venezolanos.
Potes de humos, para dispersar la vista de la opinión pública sobre temas que de verdad son importantes, y que si se les pone el ojo, causarían estragos en el gobierno. Ollas podridas, en ministerios, alcaldías, institutos, gobernaciones, empresas públicas y demás entes gubernamentales.
Claramente en Venezuela, quien conspira contra el gobierno, es el mismo gobierno. Su ineficiencia e incapacidad lo conducen al fracaso y a la no satisfacción de los necesidades del soberano, del pueblo mismo, que tanto defiende, pero que no puede ver reclamando sus derechos, porque deja de ser pueblo y se convierte en burguesía imperialista y capitalista.
Francisco Javier Touceiro Rodríguez. C.I. V-17758887
Secretario General de la Organización de los Estados Americanos
Washington D.C.
Señor Secretario General:
Quienes la presente suscribimos tenemos a bien dirigirnos a Usted a propósito de la Resolución adoptada por el Parlamento Europeo el 7 de mayo próximo pasado, sobre el Caso de Manuel Rosales, y del Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de 2008, hecho público por ésta al día siguiente del antes indicado.
Como habrá de saberlo, el Parlamento Europeo, luego de recordar el cierre, por orden del Presidente de Venezuela, Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, de la estación televisora Radio Caracas Televisión (RCTV), y también las inhabilitaciones impuestas a dirigentes de la oposición venezolanos para participar en la vida política, esta vez hace constar “la preocupante deriva autoritaria” que acusa el gobierno del referido mandatario.
En lo particular, el órgano institucional europeo da cuenta del uso de la vía judicial para la práctica de la persecución de los opositores al presidente venezolano, señalando los casos del ex gobernador del Estado Zulia y ex candidato presidencial Manuel Rosales, y del ex ministro de la defensa, General Raúl Isaías Baduel. Refiere sobre la decisión concertada entre el Presidente Chávez y la Asamblea Nacional, mediante la que se desconoce, en los hechos, la elección popular del Alcalde Mayor de Caracas y líder opositor, Antonio Ledezma, al retirársele mediante ley, una vez electo, sus competencias y recursos presupuestarios, transfiriéndolos a una Jefe de Gobierno del Distrito Capital nombrada a dedo por el primer mandatario en contravención de la Constitución de 1999, a cuyo tenor todas autoridades de la República, de los Estados y de los Municipios han de serlo mediante el ejercicio del voto popular y en elecciones libres.
Asimismo, refiere el Parlamento Europeo las decisiones últimas del citado gobernante, que otra vez de concierto con el parlamento y de espaldas al ordenamiento constitucional en vigor, centraliza en sus manos competencias administrativas propias de los gobernadores de Estados y Alcaldes municipales, a objeto de estrangular económica y financieramente a las entidades regionales y locales cuyos gobiernos los han asumido dirigentes de la oposición.
La resolución del señalado parlamento regional internacional, asimismo, hace constar la preocupación de sus miembros por el juicio penal al que fueron sometidos tres altos funcionarios policiales dependientes de la autoridad del entonces Alcalde Mayor de Caracas, Alfredo Peña, opositor al presidente, detenidos sin juicio durante casi 5 años y a quienes se les condena a la pena de 30 años de prisión por la presunta muerte de 3 de los 20 víctimas fallecidas durante los sucesos del 11 de abril de 2002 en Caracas; siendo evidente, como resulta de las actas judiciales respectivas, la ausencia de pruebas que comprometan la responsabilidad de dichos funcionarios y en paralelo la negativa del Estado venezolano a investigar el universo de los crímenes cometidos en dicho día – con más de un centenar de heridos de bala - y cuyos responsables, registrados en plena acción durante los sucesos, se encuentran en libertad y bajo protección oficial.
Deja registro el Parlamento Europeo, además, de la aprobación de una enmienda constitucional promovida por el mismo Presidente de Venezuela, de concierto con los demás poderes públicos, a fin de hacerse reelegir indefinidamente en el ejercicio de su cargo y a pesar de que la misma fue rechazada mediante el voto popular y como parte de una reforma constitucional precedente; todo en contravención del ordenamiento constitucional que prohíbe, expresamente, someter a nuevo referéndum, durante un mismo período constitucional, asuntos que han sido objeto de rechazo por parte de la soberanía popular.
Le preocupa a la señalada instancia internacional regional, por ende, “el cambio de las reglas del juego democrático, la falta absoluta de independencia de los diferentes poderes del Estado y el escaso respeto por la leyes y la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, constatadas.
Señor Secretario General,
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, órgano de la OEA y de la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José, a su vez, en su señalado informe sobre Venezuela destaca “la existencia de un ambiente hostil para el disenso político” y también “la impunidad que rodea las denuncias sobre homicidios y sobre ejecuciones extrajudiciales”, lo cual “afecta el pleno goce y disfrute a los derechos protegidos por la Convención Americana”.
Señala la Comisión, en igual orden, la postura contumaz asumida por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela al decidir negarse a dar cumplimiento a las sentencias emanadas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos e instar el gobierno del Presidente Chávez para que denuncie la Convención o Pacto de San José; circunstancia ésta que se agrava cuando, al saber éste del Informe de la CIDH en cuestión, amenaza públicamente con retirar al país de la Organización de los Estados Americanos y de su Sistema Regional de Protección de Derechos Humanos.
La Comisión hace constar, por otra parte, que, si bien el gobierno de Venezuela arguye haber alcanzado logros en sus programas sociales - a saber, las misiones en materia de educación, salud, alimentación y servicios sociales - mejorando la inclusión de los sectores de menores recursos, es deseable que se realice “un estudio más a fondo” y se le permita al órgano de la OEA realizar una visita in loco – lo que no ha sido posible hasta el presente – para verificar la confiabilidad de las cifras oficiales y constatar los avances que en tal aspecto se señalan.
Advierte, asimismo, que si bien durante la década de gobierno del presidente Chávez se han realizado doce eventos electorales supervisados por organismos internacionales, no obstante ha tomado conocimiento de “la existencia de actos de intimidación contra sectores de la sociedad abiertamente críticos o que expresan su disenso a las políticas del gobierno”. Y a ello se le suma, según la misma Comisión, que durante los recientes comicios de 2008 para la elección de gobernadores y de alcaldes, no solo medió el recurso a las inhabilitaciones políticas de candidatos opositores por el Estado venezolano, sino que, el propio presidente, unas veces amenaza con sacar “los tanques de la brigada blindada” para defender su revolución en caso de que se vote por los candidatos de la “oligarquía”, en tanto que otras, refiriéndose al candidato a la reelección como gobernador del Estado Sucre, Ramón Martínez, señala públicamente que “no sólo va a perder la gobernación sino que va a terminar en la cárcel”, ajustando en directa alusión del candidato opositor que “te vamos a barrer asqueroso traidor”. Palabras más, palabras menos es lo que igualmente dice el gobernante venezolano del ex candidato presidencial Manuel Rosales, objeto de la resolución del Parlamento Europeo y recientemente asilado en la República del Perú.
El reclamo de la Comisión al gobierno no se hace esperar. Le pide que “en los procesos electorales se promueva un ambiente de respeto a la pluralidad de las ideas y opiniones que garantice la participación de los diversos partidos y movimientos políticos de Venezuela. Además, constatadas la existencia de “pronunciamientos e incidentes antisemitas” como el allanamiento de instalaciones judías por parte de la policía venezolana, le hace saber al Gobierno de Venezuela que su información y explicaciones al respecto son insuficientes
A continuación, relaciona la Comisión Interamericana el número creciente de agresiones a periodistas – uno de ellos asesinado – y el ataque violento a las instalaciones de medios de comunicación privados como las amenazas de muerte a sus directivos por grupos que se dicen afectos al gobierno; destacando, al efecto, la mora e indiferencia oficial para el cumplimiento de las medidas cautelares y provisionales acordadas tanto por la Comisión como por la Corte Interamericanas de Derechos Humanos en beneficio de los distintos trabajadores de la prensa, la radio y la televisión venezolanas.
En fin, sabiendo la Comisión de las amenazas de los derechos a la vida, a la integridad personal y a la libertad de quienes defienden desde dentro y desde fuera de Venezuela los derechos humanos, “considera que las acciones de descrédito realizadas desde las autoridades estadales hacia defensoras y defensores de derechos humanos” vienen generando “un profundo daño a las democracias en el hemisferio”.
Señor Secretario General,
No escapa a su atención que los pronunciamientos internacionales intergubernamentales y los sucesos antes narrados concretan una clara cesación en Venezuela no de uno sino del conjunto y de cada uno de los elementos esenciales de la democracia y de los componentes fundamentales del ejercicio democrático, tal y como los describe la Carta Democrática Interamericana y los desarrolla a cabalidad la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
De modo que, resulta difícil dejar de exigirle, más que recomendarle, que asuma con firmeza y sin ambages la defensa del patrimonio democrático que, desde el momento de su fundación, explica y justifica la existencia de la Organización de los Estados Americanos, cuya autoridad y representación Usted ejerce hoy y en momentos críticos como Secretario General
No se trata de que en Venezuela haya ocurrido un golpe de Estado – que si lo hubo, al menos en el caso concreto que implica el desconocimiento de la elección popular del Alcalde Mayor de Caracas y el establecimiento de una autoridad de facto designada en defecto de la anterior por el Primer Mandatario nacional – sino que, habiéndose sucedido los graves hechos mencionados supra, como el más reciente anuncio presidencial de que deja de existir el derecho a la propiedad privada en el país y que amenaza con clausurar en los próximos días la estación privada de televisión Globovisión, Canal 33, en cuyo beneficio han decidido la Comisión y la Corte Interamericanas, cristaliza de suyo “una alteración del orden constitucional que afecta gravemente” el orden democrático” venezolano.
La “deriva autoritaria” que angustia a los europeos, encuentra su mejor expresión en la acción policial y militar represiva que desplegó el gobierno de Venezuela, por órdenes del propio Presidente Chávez, contra la marcha pacífica de los trabajadores durante el último 1° de mayo, disolviéndola violentamente para darle cabida a la reunión de los suyos en las vecindades del Palacio Presidencial de Miraflores
Finalmente no podemos menos que expresarle nuestra alarma por sus recientes declaraciones publicadas en el Diario El País de Madrid en su edición del 11 del presente, en las cuales al preguntarle el periodista si no hay un retroceso de la democracia en Venezuela usted respondió.”De eso ya no estoy tan seguro. Eso es un tema a discutir”.
Semejante declaración tan contraria a la realidad, y ya estando usted al tanto de la alarmante resolución del Parlamento Europeo nos lleva a recordarle que el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana le fija como deber, al Secretario General de la OEA, en supuestos como los anteriores, de convocar al Consejo Permanente y realizar “una apreciación colectiva de la situación”. Es lo menos que le corresponde a usted realizar por las elevadas responsabilidades que le han confiado Las Américas, espacio geográfico en el que se deteriora aceleradamente la calidad de sus democracias con indiferencia inaudita de sus propios gobernantes.
"El pueblo venezolano no olvidará la indiferencia, la lenidad o, peor aun, la complicidad en la entronización de un régimen dictatorial en Venezuela de parte de quienes, teniendo la obligación para asistirlo en su lucha por la plena vigencia de la Constitución y la democracia, incumplieron su mandato. Toda vez que en el pasado, como le consta a usted personalmente, supo asistir moral y materialmente a pueblos hermanos y a personalidades políticas, académicas y sindicales en desgracia."